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El inicio del paro nacional de pilotos,
ocurrido el 23 de enero de 1959, fue la prueba de fuego
para la naciente ASPA de México, cuyos primeros
pasos se dieron solo unos meses antes (4 de agosto de
1958). En una asamblea extraordinaria el día
anterior se tomó la decisión de llegar
al paro, como una respuesta a Mexicana de Aviación,
tras rescindir el contrato al P. A. Andrés Fabre
Tirán, Secretario General de ASPA por ejercer
actividades “sindicales” contrarias a las
políticas de la empresa. Se jugaba el todo por
el todo, era el alcanzar el reconocimiento de la profesión,
por obtener mejores condiciones de trabajo, un trato
digno y mejor remunerado; o se perdía todo, aunque
realmente no había muchos que perder.
Fue
una mañana fría de invierno, pero no lo
suficiente para enfriar los ánimos de los pilotos
quienes lograron lo que muchos nunca creyeron que se
lograría, fue una demostración de la fuerza
de la unidad de ASPA, el primer comité ejecutivo
estaba al frente, en la línea de fuego. Fabre,
Tarazona, Ballina y Farell estaban acompañados
por todos los pilotos de ASPA.
Esa
mañana no se escucho el ronronear de las hélices
por los cielos de México. Solo dos aviones, comandados
por pilotos que eran personal de confianza de las empresas,
salieron ese día, uno de Mexicana de Aviación
y otro de Aeronaves de México.
Se
llegó a temer que pudieran ser reemplazados por
pilotos militares, pero no fue así, los pilotos
de extracción militar que volaban en las aerolíneas
apoyaban el paro. Igualmente los pilotos de aviación
general, así como fumigadores, no volaron ese
día.
Fue
el inicio de todo, de una lucha que comenzó a
cosechar frutos: tras negociar con el gobierno federal
y recibir del entonces Presidente de la República,
Lic. Adolfo López Mateos en atender sus demandas,
ASPA regresó a volar el 29 de enero, tras ser
requisadas las aerolíneas por el gobierno. El
primer contrato colectivo de trabajo se obtiene con
Aeronaves de México el 6 de noviembre de 1959;
el registro ante la Secretaría de Trabajo en
enero 13 de 1960; con Guest Aerovías México
se firma el respectivo contrato el 11 de marzo del mismo
año, finalmente el contrato colectivo con la
Compañía Mexicana de Aviación es
firmado el 10 de mayo de 1960.
De aquellos pilotos que lo arriesgaron todo, la mañana
del 23 de enero de 1959, sin temor a equivocarme, ninguno
se encuentra ya al mando de un avión con bandera
mexicana actualmente, pero su legado que es ASPA de
México, como institución debe mantenerse
fuerte y sólida por la actual generación
de pilotos, respetando la diversidad de criterios y
personalidades, pero más aún deben respetarse
a sí mismos que es lo más importante,
solo de esta forma, se podrá heredar a las nuevas
generaciones de pilotos.
Y
para las nuevas generaciones de pilotos, los que ahora
empiezan a volar y los que en los próximos años
lo harán, tienen la obligación de conocer
la historia para poder forjarse su propia historia.
El entender el por qué sus padres y abuelos lucharon
con entereza y unión aquella mañana del
23 de enero de 1959, hace 50 años y obtuvieron
un reconocimiento digno y justo para una profesión
y como hoy es conocido el “Día de la Emancipación
del Piloto Aviador Mexicano”.

HUGO GUTIÉRREZ
ENERO 2009
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